Como los atletas olímpicos utilizan el bfrT para potenciar su rendimiento.

En los JJOO de Tokyo ha sido noticia el entrenamiento oclusivo o BFRT.

Cada cuatro años en los JJOO podemos ver como los mejores atletas de cada país compiten para llevarse el oro pero también, a todos los que nos gusta el entrenamiento y la fisioterapia, nos parece un momento excelente para ver las metodologías y técnicas de entrenamiento de estos outliers.

Ocurre que en muchas ocasiones se ponen de moda técnicas con escasa o ninguna evidencia científica.

Esto, sumado a la exposición que tienen estos deportistas, hace que herramientas que deberían ir quedando en el olvido, adquieran mayor protagonismo.

Este año en los juegos olímpicos de Tokyo ha sido diferente.

Hemos podido observar como atletas de élite utilizaban el entrenamiento con restricción del flujo sanguíneo.

Nadador Norteamericano T.Michael Andrew

En las portadas de los periódicos pudimos ver al nadador norteamericano T Michael Andrew y el corredor de maratones norteamericano Galen Rupp aplicando diferentes protocolos de entrenamiento oclusivo.

Algunos tal vez se sorprendan en este sentido, pero es que hace ya tiempo que el entrenamiento oclusivo dejó de verse meramente como una forma de ganar fuerza y masa muscular.

Actualmente, aunque con menor evidencia (que va aumentando) sabemos que el entrenamiento oclusivo puede aportar mucho valor en otras áreas.

¿Cómo puede beneficiarse un atleta olímpico del entrenamiento oclusivo (BFRT)?

Ganancias de fuerza y masa muscular con cargas bajas.

La característica principal que define al entrenamiento oclusivo y por el que es internacionalmente conocido es la utilización de cargas bajas (30-50% 1RM) para la ganancia de fuerza y de masa muscular.

Esto permite a los deportistas en períodos competitivos someterse a estímulos que favorecen el mantenimiento o mejora de la fuerza y la masa muscular:

Sin generar un estrés articular mayor.

Produciendo una fatiga muy inferiro al entrenamiento tradicional.

Sin generar daño muscular.

Además, sabemos que el volumen (número de repeticiones) requerido para alcanzar esas adaptaciones es menor al entrenamiento de fuerza convencional, por lo que estarían realizando un entrenamiento más eficiente.

Menos por más, siempre es un win win y en la semana de los juegos olímpicos, parece que todavía más.

Estrategia de recuperación (BFRT).

Cómo vimos en el artículo de blog anterior, se ha observado que la aplicación pasiva del entrenamiento con restricción del flujo sanguíneo, realizando una oclusión y reperfusión durante varios ciclos seguidos, inician un mecanismo protector que actúa para mitigar la futura lesión celular.

La recuperación muscular a menudo está limitada por el flujo sanguíneo y la cantidad de daño tisular que se ha producido.

El BFRT podría favorecer el aumento del crecimiento vascular y la proliferación de células satélite mitigando el daño y favoreciendo el aumento del flujo sanguíneo.

El apretado calendario de los Juegos Olímpicos en algunas disciplinas hace que el BFRT como estrategia de recuperación sea una opción más que interesante para los atletas.

Especialmente porque el protocolo no exige ningún esfuerzo por parte del deportista, puede realizarse en la propia habitación y el protocolo se realiza entre 20-30min.

Potenciación post activación.

El mismo protocolo pasivo que se utiliza para la recuperación, nos puede servir para la potenciación post activación (PAP).

Se puede conocer por el nombre de Ischemic Pre conditioning (IPC) y se sabe que estos episodios mejoran la vasodilatación, la utilización de oxígeno y la función muscular además de mejorar el rendimiento en algunos ejercicios.

La PAP, por otro lado, se ha definido como una respuesta muscular contráctil mejorada para un nivel determinado de estimulación tras una contracción voluntaria intensa, que se mide como la fuerza máxima de contracción evocada por la estimulación eléctrica supramáxima.

¿Qué beneficios nos podría aportar este mecanismo de potenciación derivado del uso del BFR?

Básicamente una mejora del rendimiento de forma aguda.

Esto significa que la utilización del BFR minutos previos a una competición importante como unos Juegos Olímpicos, podría aportar un plus en la marca de esos deportistas.

Una décima, dos décimas, a veces la diferencia entre los tres primeros y el cuarto, es ínfima.

Utilizando adecuadamente le BFR podríamos darle una oportunidad a nuestro atleta de conseguir su objetivo.

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Msc Daniel Pereira Zambrano.

BIBLIOGRAFÍA.

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